[Capítulo 1: El cumpleaños de Momoka]
(Momoka)
Hola a todos. Mi nombre es Momoka Hatori, estoy ya en el último curso de la secundaria y soy un poco demasiado otaku. Mi gran afición es leer mangas, ver animes y hacer cosplay. Soy muy entusiasta, risueña y cariñosa. Se me dan bastante bien los estudios, y mis notas son altas.
Pero no hablemos de eso. Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 15 años, y he quedado con mi amigo Taiyo para dar una vuelta. Estoy muy nerviosa porque cada vez que quedo con Taiyo y lo abrazo, se desmaya. Pero ese no es el mayor problema. El problema es… mis amigas… Nadeshiko, Noa, y Rin…
De repente veo a Noa en un rincón sombrío, sollozando.
- La han vuelto a dejar, ¿no? – digo yo con aire de: ¬¬” .
- Como siempre – dice Rin en susurros.
Nadeshiko se vuelve hacia mí.
- ¿A dónde vas así vestida, Momoka?
Me mira de arriba abajo. Llevo puesto unos vaqueros, una blusa blanca y una chaqueta roja que me regaló Taiyo.
- Es que he quedado con Taiyo…
Y para qué abriría yo la boca…
- ¡Buaaaaah!¡Nuestra Momoka ya va a tener ya su primera cita! – dice Noa con un pañuelo.
- No es una cita… ¿¡Y de dónde has sacado ese pañuelo!? – digo yo entonces, alarmada por lo que ocurriría ahora…
Y ocurrió…
Me vi agarrada de un brazo por Noa, y del otro por Nadeshiko. Me llevaban a rastras a una habitación para cambiarme de ropa.
- ¡Rin, ayúdame! – digo yo entre sollozos, estirando la mano para que me ayudase a soltarme de dos locas que querían vestirme más femenina.
- Pobre Momoka… - dijo Rin, más asustada aún que yo.
- La han vuelto a dejar, ¿no? – digo yo con aire de: ¬¬” .
- Como siempre – dice Rin en susurros.
Nadeshiko se vuelve hacia mí.
- ¿A dónde vas así vestida, Momoka?
Me mira de arriba abajo. Llevo puesto unos vaqueros, una blusa blanca y una chaqueta roja que me regaló Taiyo.
- Es que he quedado con Taiyo…
Y para qué abriría yo la boca…
- ¡Buaaaaah!¡Nuestra Momoka ya va a tener ya su primera cita! – dice Noa con un pañuelo.
- No es una cita… ¿¡Y de dónde has sacado ese pañuelo!? – digo yo entonces, alarmada por lo que ocurriría ahora…
Y ocurrió…
Me vi agarrada de un brazo por Noa, y del otro por Nadeshiko. Me llevaban a rastras a una habitación para cambiarme de ropa.
- ¡Rin, ayúdame! – digo yo entre sollozos, estirando la mano para que me ayudase a soltarme de dos locas que querían vestirme más femenina.
- Pobre Momoka… - dijo Rin, más asustada aún que yo.
(Taiyo)
Hola a todos, me llamo Taiyo Takamura, tengo 15 años y voy al último curso de secundaria. Soy un chico algo otaku y bastante tímido. Estoy enamorado de mi mejor amiga, Momoka Hatori, y hoy es su cumpleaños, por lo que ha querido quedar conmigo *sonrojo*.
Me dirigí al edificio de las chicas, y esperé en el vestíbulo. Allí me encontré con Rin.
- Hola – saludé.
- Hola – dijo con una sonrisa.
Me senté en el sillón para esperar a Momoka, y Rin se sentó a mi lado. Entonces Rin dice con cara maléfica:
- Vaya, Taiyo, yo te tomaba por un chico tímido, no sabía que eras tan lanzado.
- ¿Q-quéee? – digo yo sonrojado sin saber a qué se refiere.
- ¿No vas a salir hoy con Momoka por fin?
- ¿Q-quéee? – digo yo levantándome todo sonrojado.
- ¿Quieres dejar de hacer eso? – dice Rin mirándome de reojo.
Me siento avergonzado y todo rojo miro el suelo.
- No es una cita. Además fue ella la que quiso quedar conmigo. Dijo que quería que le regalase un día de paseo conmigo, y así recordar desde cuándo somos amigos.
Rin me miró compresiva.
- ¿Por qué no le dices lo que sientes? – me dice entonces.
Y sólo con pensarlo mis mejillas se tornaron rojas y me levanté de golpe.
- ¿Q-quéee?¿D-decirle lo que siento?
- ¿Te gusta hacer eso? – me dice Rin con cara de: ¬¬.
En ese momento oigo la voz de Momoka.
- ¡NOO! ¡NO PIENSO BAJAR ASÍ!
- Venga, vamos – oigo a Nadeshiko.
Oigo enormes estruendos en las escaleras y cierro los ojos por los enormes ruidos. Dejo de oírlos y abro los ojos. Entonces veo a una Momoka cabizbaja con un vestido rosa y una rebeca blanca. En ese momento mis mejillas se encendieron. Momoka entonces levanta la cabeza y ve que la estoy mirando, y cómo si fuese eso malo, se tapa con sus brazos y comienza a gritar:
- ¡Uaaaaah!¡No me mires!
Yo, todo sonrojado me giro rápidamente, sin atreverme siquiera a mirar de nuevo.
- Oh, vamos, Momoka – dice Nadeshiko -, estás muy guapa. Hoy es tu cumpleaños, necesitabas un cambio. Ahora venga – dice empujándonos a Momoka y a mí hacia la puerta -, id tranquilitos a dar un paseíto.
Al llegar a la puerta, nos empujó a ambos fuera del edificio y cerró la puerta.
- Las voy a matar cuando volvamos – oigo decir a Momoka.
Yo la miré un instante y ya no pude dejar de hacerlo. El corazón me latía muy fuerte y estaba completamente ruborizado. Lo notaba. Momoka se giró hacia mí, sobresaltándome. Me sonrió y me cogió de la mano. Salió corriendo y fue tirando de mí. Yo me dejé llevar por ella. Pasamos por un montón de lugares. Hasta que entramos en una tienda de objetos manga. Momoka se paseó por la tienda muy alegremente, hasta que encontró un llavero de Soel. Me lo mostró contenta y se acercó y lo pagó. Tras eso, se acerca a mí, y entonces dice:
- Esto es para ti, por ser mi amigo tantos años.
Está sonriéndome, esa sonrisa tan hermosa que tiene y que me hace sonrojar. Esa vez no fue diferente.
- Hola – saludé.
- Hola – dijo con una sonrisa.
Me senté en el sillón para esperar a Momoka, y Rin se sentó a mi lado. Entonces Rin dice con cara maléfica:
- Vaya, Taiyo, yo te tomaba por un chico tímido, no sabía que eras tan lanzado.
- ¿Q-quéee? – digo yo sonrojado sin saber a qué se refiere.
- ¿No vas a salir hoy con Momoka por fin?
- ¿Q-quéee? – digo yo levantándome todo sonrojado.
- ¿Quieres dejar de hacer eso? – dice Rin mirándome de reojo.
Me siento avergonzado y todo rojo miro el suelo.
- No es una cita. Además fue ella la que quiso quedar conmigo. Dijo que quería que le regalase un día de paseo conmigo, y así recordar desde cuándo somos amigos.
Rin me miró compresiva.
- ¿Por qué no le dices lo que sientes? – me dice entonces.
Y sólo con pensarlo mis mejillas se tornaron rojas y me levanté de golpe.
- ¿Q-quéee?¿D-decirle lo que siento?
- ¿Te gusta hacer eso? – me dice Rin con cara de: ¬¬.
En ese momento oigo la voz de Momoka.
- ¡NOO! ¡NO PIENSO BAJAR ASÍ!
- Venga, vamos – oigo a Nadeshiko.
Oigo enormes estruendos en las escaleras y cierro los ojos por los enormes ruidos. Dejo de oírlos y abro los ojos. Entonces veo a una Momoka cabizbaja con un vestido rosa y una rebeca blanca. En ese momento mis mejillas se encendieron. Momoka entonces levanta la cabeza y ve que la estoy mirando, y cómo si fuese eso malo, se tapa con sus brazos y comienza a gritar:
- ¡Uaaaaah!¡No me mires!
Yo, todo sonrojado me giro rápidamente, sin atreverme siquiera a mirar de nuevo.
- Oh, vamos, Momoka – dice Nadeshiko -, estás muy guapa. Hoy es tu cumpleaños, necesitabas un cambio. Ahora venga – dice empujándonos a Momoka y a mí hacia la puerta -, id tranquilitos a dar un paseíto.
Al llegar a la puerta, nos empujó a ambos fuera del edificio y cerró la puerta.
- Las voy a matar cuando volvamos – oigo decir a Momoka.
Yo la miré un instante y ya no pude dejar de hacerlo. El corazón me latía muy fuerte y estaba completamente ruborizado. Lo notaba. Momoka se giró hacia mí, sobresaltándome. Me sonrió y me cogió de la mano. Salió corriendo y fue tirando de mí. Yo me dejé llevar por ella. Pasamos por un montón de lugares. Hasta que entramos en una tienda de objetos manga. Momoka se paseó por la tienda muy alegremente, hasta que encontró un llavero de Soel. Me lo mostró contenta y se acercó y lo pagó. Tras eso, se acerca a mí, y entonces dice:
- Esto es para ti, por ser mi amigo tantos años.
Está sonriéndome, esa sonrisa tan hermosa que tiene y que me hace sonrojar. Esa vez no fue diferente.
Andamos un rato, y charlamos, hasta que llegamos al parque, dónde lo fastidié todo…
- ¡Ay, Taiyito, muchas gracias!¡Eres tan lindo…! – dijo ella emocionada, y saltó a abrazarme.
Lo único que recuerdo es que me sonrojé, sentí calor, y mis ojos se cerraron.
- ¡Ay, Taiyito, muchas gracias!¡Eres tan lindo…! – dijo ella emocionada, y saltó a abrazarme.
Lo único que recuerdo es que me sonrojé, sentí calor, y mis ojos se cerraron.
(Momoka)
Hice mal en haberlo abrazado. Ahora estaba en el suelo.
- ¡Uaaaaaaaah! ¡Un melocotón, un melocotón, necesito un melocotón! – corro de un lado para otro - . ¡Uaaaaaaaah! ¡Señor, deme un melocotón! – le digo a un vendedor de frutas que no sé pintaba allí.
- ¡Toma, jovencita! – me dice el vendedor muy asustado dándome el melocotón.
- ¡Uaaaaaaaaaah! ¡Muchas gracias! ¡Taiyooooo! – dije corriendo a toda velocidad.
Llegué hasta él.
- ¡Uaaaaaaaaah! ¡Ahora necesito un cuchillo! ¡Présteme su cuchillo, por favor! – le dije a un hombre que no conocía de nada, y le quité su cuchillo.
- ¡Eh! ¡Ese cuchillo es mío!
Corté el melocotón y le devolví el cuchillo al señor. Después le metí un trozo de melocotón en la boca.
- ¡Uaaaaaaah! ¡Taiyo, despierta! – pero no despertaba - ¡Uaaaaaaah! ¡Está muerto! ¡Está muerto! ¡Agua! ¡Necesito agua! – digo corriendo de un lado para otro.
Entonces veo a otro vendedor, esta vez de botellas de agua.
- ¡Uaaaaaaaaaah! ¡Deme una botella, por favor!
- ¡Ten, chiquilla! – me dice el vendedor muy asustado dándome la botella.
- ¡Uaaaaaaaaaah! ¡Muchas gracias! ¡Taiyooooo! – dije corriendo a toda velocidad.
Le saqué el trozo de melocotón de la boca y le mojé la cara.
Taiyo despertó.
- ¡Uaaaaaaaah! ¡Un melocotón, un melocotón, necesito un melocotón! – corro de un lado para otro - . ¡Uaaaaaaaah! ¡Señor, deme un melocotón! – le digo a un vendedor de frutas que no sé pintaba allí.
- ¡Toma, jovencita! – me dice el vendedor muy asustado dándome el melocotón.
- ¡Uaaaaaaaaaah! ¡Muchas gracias! ¡Taiyooooo! – dije corriendo a toda velocidad.
Llegué hasta él.
- ¡Uaaaaaaaaah! ¡Ahora necesito un cuchillo! ¡Présteme su cuchillo, por favor! – le dije a un hombre que no conocía de nada, y le quité su cuchillo.
- ¡Eh! ¡Ese cuchillo es mío!
Corté el melocotón y le devolví el cuchillo al señor. Después le metí un trozo de melocotón en la boca.
- ¡Uaaaaaaah! ¡Taiyo, despierta! – pero no despertaba - ¡Uaaaaaaah! ¡Está muerto! ¡Está muerto! ¡Agua! ¡Necesito agua! – digo corriendo de un lado para otro.
Entonces veo a otro vendedor, esta vez de botellas de agua.
- ¡Uaaaaaaaaaah! ¡Deme una botella, por favor!
- ¡Ten, chiquilla! – me dice el vendedor muy asustado dándome la botella.
- ¡Uaaaaaaaaaah! ¡Muchas gracias! ¡Taiyooooo! – dije corriendo a toda velocidad.
Le saqué el trozo de melocotón de la boca y le mojé la cara.
Taiyo despertó.
(Taiyo)
Desperté cuando Momoka me mojó.
- Por fin… - dijo ella. Se dejó caer en el suelo y me metió un trozo de melocotón en la boca. Después me dio el melocotón entero.
Seguimos andando y yo entonces decidí disculparme:
- Momoka, lo siento – dije cabizbajo.
Ella me sonrió.
- No te disculpes – dijo - . Lo he pasado muy bien.
- Ya, pero… Soy un metepatas – digo yo entonces.
Momoka se acerca mucho a mí y me dice:
- Pero es por eso por lo que no puedo separarme de ti.
Eso hizo que me sonrojara. Momoka salió corriendo, se para y me dice:
- He tenido una idea. Hagamos un Otaku Club en el colegio.
Yo asentí, cautivado por la sonrisa que me ofrecía.
- Por fin… - dijo ella. Se dejó caer en el suelo y me metió un trozo de melocotón en la boca. Después me dio el melocotón entero.
Seguimos andando y yo entonces decidí disculparme:
- Momoka, lo siento – dije cabizbajo.
Ella me sonrió.
- No te disculpes – dijo - . Lo he pasado muy bien.
- Ya, pero… Soy un metepatas – digo yo entonces.
Momoka se acerca mucho a mí y me dice:
- Pero es por eso por lo que no puedo separarme de ti.
Eso hizo que me sonrojara. Momoka salió corriendo, se para y me dice:
- He tenido una idea. Hagamos un Otaku Club en el colegio.
Yo asentí, cautivado por la sonrisa que me ofrecía.
[Fin del capítulo 1]
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